Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘tres cantos’

Parte de las parcelas. Por Eduardo Gordillo

Sólo tiene diez años y ya es el jefe de una finca o, al menos, de una parte de ella. Es pequeño, pero Ice, Blue y Noa, las perras guardianas, le tienen demasiado respeto como para subirse a su chepa.

Desde un banco de calle situado en mitad de su zona, Tigre vigila los huertos en los que 50 hortelanos cultivan su cosecha. Aunque parezca mentira, este gato pardo no se acerca a los cultivos que le dan de comer.

El jefe Tigre. Por Luis Pernía

Al otro lado de la valla, que separa las dos partes de la finca, está Luis Pernía, el dueño del terreno. Fotógrafo de profesión y hortelano de afición, Luis vendió su piso de Tres Cantos hace doce años para comprarse unas tierras a las afueras de la ciudad. «Quería tener un caballo y en mi casa ya no había más plazas», confiesa a la vez que dice no entender «un día sin ir al campo». Originario de León, donde no tenía terreno que cuidar, la casualidad quiso que se hiciera hortelano en la sierra madrileña.

En el año 2000, Luis montó un huerto con la ayuda de Félix, su maestro y «el pastor más antiguo de la ciudad». Después de acudir cada día para cuidar de él y dar de comer a su soñado caballo, un amigo le preguntó si podía ayudarle con el huerto (él también tenía caballo). Luis se mostró encantado.

Al poco tiempo, otro amigo apareció. Y otro más. Cuando ya eran cuatro, el fotógrafo decidió dividir la finca en dos y crear, en la primera parte (donde Tigre manda), un huerto para cada uno. Así, los tres amigos podrían cultivar lo que quisieran.

Ahora son 50 los hortelanos que cuidan de una parcela de 40 metros cuadrados cada una, aunque Pilar admite que se le queda pequeña. Esta palentina cultiva principalmente lechuga en su «jardín», como ella lo define.

REGLAS HORTELANAS

1. Disfrutar del campo

2. Saber convivir en sociedad

3. El riego es exclusivamente por goteo

4. No usar químicos

Aunque ahora hay un huerto libre (23 personas esperan por él), Marcos fue la última incorporación. Es de Madrid y no tiene coche, dato importante teniendo en cuenta que no hay otro medio de transporte para llegar a la finca. Por eso, él tarda más que el resto.

Su ruta comienza en el metro (20 minutos), después coge el autobús desde Plaza de Castilla (otros 20 minutos) y, desde la parada más cercana, mueve sus pies durante media hora para llegar a su huerto, situado en pleno monte de Viñuelas. Cuando hablé con él, sólo le quedaban dos surcos por hacer. Ahora ya habrá plantado las semillas de su cosecha, ya las de verano.

PASOS PARA CULTIVAR

– Se ara la tierra, se rotula

– Se estercoliza (con el abono de los caballos)

– Se coltea para mezclarlo

– Se divide en surcos o “secciones” para cultivar diferentes productos

Cosecha de invierno: ajo, cebolla, lechuga, habas, guisantes, escarola, col lombarda, acelgas…

Cosecha de verano: tomates, pimientos, calabaza, calabacín, pepino, cebolla, lechuga, zanahorias, berenjena, alcachofa…

Los hortelanos pagan 35 euros al mes y se llevan todo lo que producen. «Aquí no se vende nada, todo es de consumo propio», aclara Luis. La cuota mensual es porque tienen que sacar agua de una bomba que funciona con un generador, ya que no tienen electricidad. Cada uno dispone de una llave de la finca, por lo que pueden ir cualquier día de la semana a cualquier hora.

Hortelanos cultivando. Por E.G.

En la zona común tienen una caseta donde guardan todas las herramientas. Allí también está la cocina, un servicio muy útil ya que «muchos vienen para comerse su bocata y charlar con los demás después de haber revisado su huerto» comenta Luis. También disponen de una larga mesa donde, en fiestas como las de San Isidro, se montan su particular comida. «El año pasado cada uno llevó un plato diferente. Yo puse la bebida y también hice un arroz caldoso”» del que, según relata, no quedaron ni los huesos.

Lucio es otro de los veteranos. Él tiene un huerto y su mujer, otro. En total, su cosecha sacia las necesidades de entre tres y cinco personas.

Aunque Tigre es el jefe y Luis el dueño, Lucio indica que «el tomate es el rey de la huerta. Aguanta en casa diez días, incluso dos meses cuando recoges los últimos de la temporada (octubre)».

Para él también se trabaja como quien acude a un centro de deportes. «Te ahorras el gimnasio y te llevas cosas a casa», dice.

Para contactar con Luis Pernía, puedes enviar un correo a su dirección de e-mail:

luispernia2000@gmail.com

Anuncios

Read Full Post »

Tricantinos hacen cola para degustar la ración de cocido. Por S. García

Desde 1991 hasta ahora han pasado 21 años, los mismos que va a cumplir Beatriz Rubio en agosto, y los mismos que ya ha cumplido Tres Cantos como ciudad independiente.

Fue el 21 de marzo de ese año cuando, tras varios años luchando, los habitantes de la ciudad más joven de la Comunidad de Madrid lograron segregarse de Colmenar Viejo, situado a once kilómetros de distancia. Ese día, la lista de municipios que forman la Comunidad aumentó hasta llegar al número 179.

En 1987 Beatriz ni siquiera era un proyecto, pero Tres Cantos sí, y ya estaba plasmado en los terrenos que las primeras familias ya ocupaban, entre ellas, la de Beatriz. De ahí que sus vecinos tuvieran representación política en el Ayuntamiento de Colmenar.

En esos años había pocos habitantes, pero, poco a poco, fueron llegando más familias. Y fue por eso por lo que surgió la necesidad de convertirla en una ciudad independiente.

Dos meses más tarde, el 26 de mayo, se celebraron las primeras elecciones municipales. El vecino Antonio Osuna se hizo con el 80% de los votos con su partido, Tres Cantos Unido (TCU), el primero en gobernar la ciudad.

Beatriz, junto a su padre y su hermano. Por Carmen Redondo

De los primeros años de vida de Tres Cantos Beatriz no tiene casi recuerdos, pero cuenta que sus padres vivieron unos comienzos muy solitarios, con una urbe casi deshabitada. «No había aceras ni avenidas. Mi madre se tenía que ir a Colmenar para comprar el pan», cuenta Beatriz.

Aunque ella se ha criado en Tres Cantos, no es tricantina de nacimiento. Fue en el el sanatorio de San Francisco de Asís de Madrid donde su madre dio a luz. En aquella época no había hospitales en Tres Cantos. Ahora tiene dos modernos centros de salud.

Al principio, el Ayuntamiento tenía su sede en unos barracones situados en la llamada, con terminología que parece de exploración espacial, primera fase. Después se mudaron al edificio El Barco (hoy denominado 11 Colmenas).  Cuando Beatriz cumplió 7 años, la Plaza del Ayuntamiento ya estaba construida. En ella se alzan el Consistorio y la Casa de la Cultura, donde Beatriz recibió sus clases de danza. En el último piso estaba la escuela. Desde sus ventanas veía un terraplén sobre el que instalaban la feria de verano (cada 24 de junio). Años después, adoquinaron esa plaza y allí acudían los niños a patinar.

Inauguración de la estación de tren. Foto cedida por Beatriz Rubio

«Recuerdo cuando empezaron a construir el Centro Comercial La Rotonda y el McDonald’s», comenta Beatriz. Ese fue el primero que tuvo Tres Cantos. Ahora está un poco abandonado. Sus comercios quebraron y los cines, que allí abrieron inicialmente sus puertas, se trasladaron al nuevo centro comercial Ciudad de Tres Cantos.

La casa de Beatriz pasó de estar en el sector Descubridores, uno de los primeros construidos y habitados, al sector Pueblos. Y de la guardería Cantinela fue al colegio público Julio Pinto, cercano a su casa. La ciudad ha ido creciendo al compás de Beatriz.

En 1991 había 15.431 habitantes. Ahora ya son más de 41.000. Y todos ellos bajo techo en 37,96 kilómetros cuadrados.

Lo antiguo es reciente en Tres Cantos, pero la ciudad ya tiene un pasado. Para ver fotos antiguas puedes pinchar aquí y aquí.

Una tarta con sabor a cocido

A la joven ciudad no le gusta soplar las velas. Siempre ha preferido repartir entre sus vecinos ricas raciones de cocido madrileño todos los 21 de marzo, día que conmemora su independencia. Aunque, esta vez, los garbanzos y sus compañeros de cazuela vinieron de la ciudad de la Alhambra. , es precisamente ese lugar andaluz el que le da nombre a la empresa familiar encargada de hacer la comida del miércoles: Servicios de Catering Granada. Con más de 25 años de experiencia, se dedican a todo tipo de comidas: desde una paella gigante hasta unas migas o una caldereta.

Madrugadores, dueños y empledos ya estaban a las nueve menos cuarto de la mañana en la plaza de la Familia, situada en el Parque Central, descargando de su furgoneta todos los utensilios e ingredientes para la darle empaque culinario y sabor a la celebración.

Y mientras el olor del guiso se mezclaba con la música que ambientaba el lugar, decorado a su vez por un mercado goyesco, Antonio Sánchez repartía los tickets de comida.

Deme dos.

– Pues seis euros señora.

– ¿También entra la cerveza?

– No, es que estamos aprovechando los tickets que teníamos de la Feria de la Cerveza, pero solo damos el plato de cocido (con pan).

Él es uno de los dueños de la empresa. «Somos tres socios, mi madre, mi padre y yo». Lleva pantalones de cocinero y un chaleco. El día está lluvioso y hace mucho frío.

Este año es el segundo que dan de comer a los tricantinos en el día de su segregación. «El año pasado nos contrató el Ayuntamiento, pero como este año no hay dinero hemos decidido venir por nuestra cuenta y ofrecerlo nosotros», comenta Antonio.

Y, entre ticket y ticket (a las 14.00 horas ya habían vendido al rededor de 250), Antonio hace un leve esfuerzo para recordar los ingredientes que se necesitan para un cocido previsto para 800 personas.

Ingredientes

– 70kg de chorizo

– 70kg de morcilla

– 50kg de tocino ibérico

– 100kg de tocino

– 20kg de hueso de canilla

– 20kg de hueso de jamón

– 40kg de judía plana

– 50kg de costillas

–100kg de pollo

– 40kg de zanahorias

– 90kg de patatas

– 110kg de garbanzos

– caldo

Cuatro horas de cocción para, finalmente, disfrutar de un buen guiso acompañado de la familia, amigos, los aperitivos que cada uno acierte a llevar de casa y una música y actividades que le dan vida a una carpa blanca que destaca sobre el fondo verde del parque.

Read Full Post »

Parte de los terrenos de El Tagarral. Por S. García

Parte de los terrenos de El Tagarral. Por S. García

En 1987 las pocas construcciones que ahora son el inicio de Tres Cantos tenían escrito en su D.N.I. ‘Lugar de nacimiento: Colmenar Viejo’. Pero cuatro años más tarde esas letras caducaron, concretamente el 21 de marzo. Así, Tres Cantos se emancipó y se convirtió en una ciudad independiente, cargando con el problema del terreno de El Tagarral, originado antes de su nacimiento como ciudad.

Pero justo es ese año de la década de los 80 el conflictivo. Hasta entonces se estaban construyendo las casas previstas en el Plan Parcial del Sector “El Bodonal” (Soto de Viñuelas I, II y III), que se extienden más allá de la primera y segunda fase de la ciudad y lindan con el Castillo de Viñuelas. La primera parte ya estaba acabada. Pero, ¿por qué la II y III nunca tuvieron su ladrillo?

En 1987, el alcalde de Colmenar Viejo (y por aquel entonces de todo Tres Cantos), Armando Jusdado López, bajo la aprobación del socialista Joaquín Leguina Herrán, que presidía la Comunidad de Madrid, decidió calificar los terrenos conocidos como El Tagarral (las partes II y III de El Bodonal) como «suelo no urbanizable de protección agropecuaria», amparándose en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Colmenar Viejo de ese año.

Como es lógico, las familias propietarias de esos terrenos plagados de naturaleza no se callaron e iniciaron un proceso judicial contra esa medida, ya que estaban perdiendo dinero al no poder edificar. “Lo que estaba previsto era hacer 2000 chalets en esas dos partes”, afirma Pedro Ayala, presidente de la Asociación de Vecinos de Tres Cantos, que cuenta con unos 500 miembros.

El 17 de julio de 1992, el Tribunal Supremo condenó a la Comunidad de Madrid y a los ayuntamientos de Tres Cantos y Colmenar Viejo (ya eran independientes) a pagar una indemnización a los propietarios de los terrenos en litigio. La cuantía no se fijó hasta el 28 de mayo de 2007, cuando se dictó otra sentencia. Ya no tenían escapatoria; tenían que abonarles 42.432.88,54 euros, más los intereses posteriores a ese mismo año.

“El estudio de unos abogados decía que lo lógico sería que pagara el 50% la Comunidad de Madrid, el 19% Tres Cantos y lo restante Colmenar Viejo. En el peor de los casos los tricantinos tendríamos que pagar un 33%, que son 20 millones”, especifica Ayala.

Entre medias de esas fechas (en 2003), la empresa Martinsa Nozar S.L., recién constituida, se adelantó a la justicia y decidió comprar los terrenos. “Pagaron como urbanizable, incluso a muy alto precio (más de 200 millones de euros en total)”, apuntilla Ayala. Todos fueron comprados menos uno.

La familia Massaveu fue la única que se resistió a percibir esa jugosa cantidad de dinero. “Cuando la empresa comenzó a comprar, les ofrecieron el triple de su valor, pero ellos no aceptaron”, dice Ayala. Según el vecino, disponían de una finca de 100.000 metros cuadrados, un 8% del total de los terrenos.

Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) acaba de dar un ultimátum: “o se cumple la sentencia de manera voluntaria o se procederá al embargo de bienes patrimoniales del Ayuntamiento y a la imposición de sanciones, incluso con apertura de procesos penales, contra los funcionarios responsables encargados del cumplimiento del dictamen, así como de proceder al pago de la indemnización”.

De las tres opciones que barajaba el Ayuntamiento (pagar la indemnización de manera solidaria entre las tres instituciones, no hacer frente a la sentencia o firmar un acuerdo entre las tres administraciones condenadas y los afectados), se ha optado por la tercera. Así se lee en una carta del concejal de Urbanismo, Infraestructuras y Vivienda, Jesús Moreno, que han recibido los vecinos de Tres Cantos.

“Pagar es lo último que hay que hacer cuando hay posibilidades de llegar a un acuerdo”, declara Moreno al diario Gente Digital . Además, añade que han adoptado esta solución porque “es la mejor para los tricantinos”. “No podemos pagar algo impagable fruto de una decisión de hace 25 años y tampoco vamos a permitir embargos judiciales o que tengamos que responder judicialmente por no acatar esta sentencia que, por otra parte, es firme y no admite recurso”, aseguró el concejal de Urbanismo al periódico digital independiente El Iceberg.

¿Será el próximo paso recalificar El Tagarral y así evitar pagar la indemnización?

Ayala se opone a esta opción, aunque piensa que es lo más probable que ocurra. “El crecimiento de Tres Cantos me parece excesivo. Tenemos 12.500 viviendas ahora. El Nuevo Tres Cantos tendrá unas 8.000 más y, a esas, hay que añadir las del Tagarral (se ha hablado desde 2.000 chalés a 4.500 viviendas o más). Estamos duplicando los habitantes pero los servicios siguen siendo los mismos. El Tagarral está pegado al monte de Viñuelas. Es una zona tampón, como se conoce en ecología, que es el espacio que protege otro lugar de mayor calidad. Si desaparece, automáticamente la zona tampón será lo próximo, es decir, el monte de Viñuelas”, concluye.

Read Full Post »

Hace 28 años, Tres Cantos tenía edificios pero no habitantes. Ahora son casi 50.000 los vecinos que disfrutan de sus parques y comodidades.

Read Full Post »

Exterior de la biblioteca municipal Lope de Vega. Por S.García

La antigüa biblioteca municipal de Tres Cantos era escasa y pequeña.  Y ese fue uno de los motivos por los que se llevó a cabo un nuevo proyecto, la biblioteca Lope de Vega.

Tan sólo lleva abierta cuatro meses y las críticas no han parado de correr de boca en boca por todo Tres Cantos. Plasmadas en escritos, han acabado por llegar a la Concejalía de Cultura, Festejos y Mujer. Sin embargo, los más indignados con el nuevo edificio han sido los estudiantes.

A pesar de que la biblioteca Lope de Vega se ha hecho pensando en las supuestas 60.000 almas que llegará a tener Tres Cantos (ahora son 41.147 tricantinos), los estudiantes se sienten excluidos.

“Está muy desaprovechada en cuanto al espacio de estudio. Creo que no se ha tenido en cuenta a los jóvenes para hacerla, sino a los niños y a las personas que acuden a pasar el rato leyendo. Porque hay una sala enorme para los niños y muchos sillones”, comenta R. L., una estudiante universitaria que prefiere el anonimato.

“Se ha hecho pensando más en tener un edificio funcional con muchos espacios que en proporcionar facilidades a los estudiantes, que es lo que pedíamos todos”, cree Guillermo Gálvez, estudiante de Telecomunicaciones. Gálvez considera que “el edificio es muy completo”, pero el problema radica en la sala de estudio, un habitáculo acristalado situado en la segunda planta. “En la anterior biblioteca había muchos problemas en periodo de exámenes por la falta de sitios, y pensábamos que con la nueva biblioteca todo iba a ser mejor, pero nos hemos encontrado con una sala enana“, se queja el universitario.

La antigua biblioteca estaba en la última planta de la Casa de la Cultura y era un espacio unificado, con un total de 238 puestos. Ahora, la Lope de Vega ha aumentado tanto su espacio como sus asientos (442) y está estructurada en sala de estudio, biblioteca para adultos y biblioteca para niños, zona de exposiciones, un salón de actos, treinta puestos de ordenador, dos salas de trabajo en grupo y una terraza. Además, tiene capacidad para 80.000 volúmenes. De momento cuenta con 38.442.

Ante las quejas, Rebeca Molla, directora de la biblioteca desde que se abrió en 1999, replica que “los estudiantes pueden sentarse en cualquier sitio a estudiar. Nadie les obliga a sentarse en la sala de estudio. Ahora tienen 442 puestos frente a los 177 que había en la otra biblioteca”.

Por su parte, R. L. agrega: “No entiendo que, sabiendo que en la biblioteca anterior se montaban unas colas alucinantes, hayan aumentado tan solo unos pocos puestos de estudio”. La directora argumenta que la Lope de Vega sólo ha estado llena dos días, y fueron durante la primera semana de la época de exámenes. “De nueve de la noche a dos de la madrugada jamás se ha llenado”.

Molla se escuda en que “es una biblioteca pública y no universitaria“. Por eso recalca que la Lope de Vega tiene que “dar servicio a todos los ciudadanos, a los que vienen a estudiar, a informarse, a los que quieren un libro, a los estudiantes… Ninguna biblioteca de organismos oficiales dice que sirva para el estudio de estudiantes. Para eso están las bibliotecas universitarias”.

CAJA MADRID, OTRA OPCIÓN

Además de la Lope de Vega, Tres Cantos tiene la biblioteca de la red social Caja Madrid, un centro privado al se accede siendo socio. “No cuesta nada y no tienes que tener una cuenta corrient”», informa Beatriz Rubio, estudiante de Psicología. Este centro dispone de tres salas de lectura con 80 puestos, nueve ordenadores y una sala de trabajo.

“Hace dos años, en época de exámenes abrían desde el viernes a las nueve de la mañana hasta el lunes a las nueve de la noche, es decir, era una biblioteca 24 horas durante el fin de semana“, comenta Beatriz Rubio. Pero, como entre las dos y las ocho de la mañana no había prácticamente nadie, “en vez de reducir el horario lo cerraron por completo, y ahora no abre ningún fin de semana. Eso te obliga a ir a la biblioteca de la Autónoma, si eres estudiante de allí, o a la municipal y hacer una media hora de cola para coger sitio”, dice la futura psicóloga.

Pero lo bueno es que, “aunque es pequeña siempre viene bien tener una alternativa a la municipal”, apunta Guillermo Gálvez.

Biblioteca Lope de Vega: Avenida de los Labradores, 28, esquina con Avenida de los Artesanos. Teléfono: 91 293 81 31 E-mail: biblioteca@tres-cantos.org. Página web: http://www.bibliotecaspublicas.es/trescantos/ Horario: De lunes a viernes, de 10 a 21 horas. Sábados de 10 a 14 horas. Horario extraordinario en periodo de exámenes: de lunes a viernes, de 10 a 14 horas. Sábados y domingos, de 10 a 15 horas y de 16 a 2 de la madrugada.

Biblioteca Caja Madrid: Sector Descubridores, 46. Teléfono: 918034879. E-mail: btrescantos@gecesa.es Página web: http://bibliotecas.obrasocialcajamadrid.es/biblio-adulto/662_97011.htm?centro=3187 Horario: de lunes a viernes, de 9 a 21 horas.

Read Full Post »

Los niños del taller cuelgan sus camisetas teñidas al sol. Por S.García

El agua es vital, pero muchos no saben apreciarla. Y para educar sobre el malgasto de esa sustancia y sus características y posibilidades, la Cruz Roja de Tres Cantos ha organizado un taller infantil sobre ella, coincidiendo con el día de la educación ambiental.

El área de Medio Ambiente de la Cruz Roja celebra un sábado al mes actividades para que los niños aprendan a cuidar un espacio vital, el medio en el que viven. El último de enero lo dedicaron al agua. “Nos hemos centrado en el agua porque en cualquier proceso que intervenga junto con otro producto contaminante dicho proceso entra en un ciclo que puede afectar a otros territorios y muchas veces no nos damos cuenta de que ese contaminante sigue ahí”, comenta David Espinel, responsable del área de Medio Ambiente de Cruz Roja Tres Cantos.

La tarea consistió en teñir unas camisetas blancas, que habían traído los niños, con una mezcla de agua y espinacas. Las espinacas tienen”«un tinte que lo provee la naturaleza y el proceso de obtención de la materia orgánica no es difícil”, afirma David. Además, a la hora de secar las camisetas al sol, “el agua que cae al suelo no afecta al terreno porque la masa se ha hecho con componentes naturales”, por lo que no es nociva para la tierra, dice.

Mientras las camisetas adoptaban su nuevo color verde, los niños fabricaron molinillos de viento con cajas de cereales y purpurina. Así aprenden a reciclar objetos o materiales y “ven la fuerza de la naturaleza con el viento“, cuenta el coordinador.

“Es una iniciativa estupenda para los niños, muy educativa. Les da mensajes que son importantes que tengan en cuenta, como cómo cuidar el medio ambiente”, comenta Emilio Martínez, padre de dos pequeños que acudieron al taller.

Los talleres tienen una capacidad de quince niños, pero la media suele situarse en torno a ocho. Esta vez han sido seis los voluntarios de la Cruz Roja que han realizado la actividad, aunque el área de Medio Ambiente lo componen diez, de los que tres han recibido formación básica en esa rama por parte de la institución.

Estado de Las Vaquerizas antes de la remodelación. Por Ayuntamiento de Tres Cantos

Hasta hace un año y cuatro meses se dedicaban principalmente a actividades de sensibilización medioambiental más esporádicas, como títeres con moraleja final. Estos actos se celebraban en algunas de las plazas de Tres Cantos. Pero el 22 de octubre de 2010 la concejalía de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid les cedió Las Vaquerizas, un espacio situado en pleno parque central que se utilizaba para guardar el ganado y llevaba en desuso mucho tiempo. Allí acudían algunos de los jóvenes tricantinos para pasar la tarde o hacer botellón.

El sitio estaba muy deteriorado, más bien en ruinas, y lleno de pintadas. Tenía un aspecto deplorable. La concejalía hizo una profunda remodelación para que la Cruz Roja pudiera ultilizalo sin peligro.

Las Vaquerizas cuenta ahora con una sala de exposiciones, otra con mesas y sillas para convocatorias como la del medio ambiente, además de un huerto, que se encargan de cuidar alumnos de primaria de los colegios tricantinos.

El próximo taller se celebrará el sábado 25 de febrero, y consistirá en realizar un mural con objetos naturales encontrados en el Parque Central.

Cruz Roja Tres Cantos: Avda. de Encuartes esquina C/Corinto, s/n. Tlf.: 913609620. Fax.: 918038832 trescantos@cruzroja.es

Las Vaquerizas: Ubicada en el Parque Central, detrás de la Pista de Atletismo y con acceso desde el Polideportivo de La Luz

Read Full Post »

Tan sólo está a 28 kilómetros del centro de la frenética Madrid, pero su ambiente pausado y atmósfera sana crean una barrera entre ambas localidades.

Quizás porque se encuentra enclavado en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, y es una de las ciudades con más árboles por habitante. Como una forma de combatir la sobreexplotación demográfica de la capital nació Tres Cantos en 1960. Pero sólo como proyecto. Tuvieron que pasar 16 años para que se pusiera la primera piedra. Así se convirtió en el municipio 179º de la Comunidad de Madrid. Estuvo varios años despoblado hasta que, en 1982, llegaron las primeras familias a la ciudad más joven de toda la región.

Antonio Rodrigo, vendedor de prensa

Uno de los primeros vecinos fue Antonio Rodrigo, vendedor de prensa. Tiene un quiosco en el sector Oficios, uno de los primeros bloques de la nueva urbe. El habitáculo de 12 metros cuadrados en el que lleva 28 trabajando y viviendo llegó a Tres Cantos dos años antes que él. “Estuvo dos años cerrado porque no habían terminado las viviendas y no había habitantes”, confiesa.

Ahora Tres Cantos suma 41.065 habitantes pero, en sus comienzos, no había casi nada. “El sector Literatos se había paralizado por un desfalco (apropiación indebida de bienes o dinero). Había muy poca gente. El primer día se vendió un Ya [periódico desaparecido] por la mañana y un cuento por la tarde”, recuerda Antonio. “Antes se llevaba más en familia porque éramos menos y ahora, con los tiempos que corren, se ha ido enfriando todo y la gente va a su rollo. Esto se ha convertido en una ciudad dormitorio”.

Tres Cantos era nuevo, pero no independiente. Hasta el 21 de marzo de 1991, fecha en la que se independizó, pertenecía a la vecina Colmenar Viejo. En ese mismo año se celebraron las primeras elecciones municipales y Antonio Osuna, de Tres Cantos Unido (TCU), se hizo con la alcaldía. Obtuvo el obtener el 80% de los votos. “Fue una satisfacción votar porque siempre se había querido independizar”, comenta Antonio. El quiosquero cree que Osuna “fue un buen alcalde y una buena persona”.

La ciudad más joven

Además de ser la ciudad más joven por el año en que fue construida, también lo es por su población. La edad media de los tricantinos es de 32 años y el 30% de sus habitantes son menores de 15, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del año 2010. Su tasa de natalidad, del 16,1%, es muy alta comparada con del resto de municipios de España (10%). El 60,1% de la población tiene estudios universitarios, lo que hace la sitúa muy por encima del nivel medio de la Comunidad de Madrid, que es del 20,1%.

A pesar de que hay nueve colegios públicos, dos concertados y dos privados, «”endrían que poner más centros públicos y menos privados. Además solo hay tres institutos“, se queja María Jiménez, vecina y estudiante de Odontología. “Hay muchos niños y pocos profesores y con esto de las huelgas faltan mucho a clase y no ponen interés. En la clase de primero de bachillerato de mi hermana son 55 alumnos”, dice. “Sólo se preocupan por la selectividad”, se escucha de fondo la voz de Ana Jiménez, hermana pequeña de María. Lo que sin embargo sí le parece bien a María es que siete de los nueve colegios públicos son bilingües, además de los institutos. Esto se traduce a un 80% de enseñanza bilingüe frente al 30% de la Comunidad de Madrid. Esta circunstancia se complementa con la Escuela Oficial de Idiomas, que lleva 7 años funcionando en el instituto Pintor Antonio López y ofrece clases de inglés, francés y alemán.

Con respecto a las actividades extraescolares hay varias opciones. Una de ellas es la Casa de la Juventud, donde María empezó a bailar danza del vientre hace cuatro años. “Me apunté porque estaba bien de precio y me gustaba”, admite. Pero este año ya será el último para ella. “Los últimos tres años hemos tenido profesoras muy buenas y este año por la crisis la profesora no daba la talla. Como nos hemos quejado la han quitado y ya no hay nivel avanzado”, se lamenta María. La joven tiene más oportunidades en las academias privadas, pero el precio mensual “puede ser de 30 o 40 euros mientras que en la Casa de la Juventud son 45 euros tres meses”.

Aparte de bailar, María canta en el coro de la Escuela Municipal de Música: «Llevo ahí desde los 9 años y siempre he estado muy contenta. Pero ahora cuando llevas unos 10 años con un instrumento te echan», se queja .

Aunque el centro comercial ‘Ciudad de Tres Cantos‘ cuenta con un cine de 7 salas, una bolera y diversas tiendas comerciales, además del supermercado Carrefour, María echa de menos “un centro comercial con más tiendas de todo tipo, recreativos porque la bolera es muy pequeña, cines más grandes, etcétera”. Ella piensa que Tres Cantos “no tiene gran cosa para la gente joven”.

Su visión se contrapone con la de Antonio Rodrigo: “Como ciudad le falta el pequeño comercio, porque las grandes superficies nos han comido lo poco que había de amistad y ahora la gente se mete en un centro comercial y se olvida de todo”, reprocha.

Su parte natural

Parque Central

Una de las medidas adoptadas por el alcalde José Folgado durante su mandato fue mejorar las zonas verdes y el urbanismo. El Parque Central, con un lago artificial de una superficie superior a la del estanque de El Retiro, se ha extendido hasta cubrir los 6 kilómetros cuadrados. Además, en 2011 se culminó la construcción del carril bici, que recorre Tres Cantos y tiene 8 kilómetros de longitud. María no está de acuerdo con estas gastos: “Ha invertido mucho dinero en eso y creo que se necesitan mejorar otras cosas como las escuelas públicas o el ocio juvenil. Se preocupa demasiado por adornar la ciudad y poco por la gente joven” .

Aunque parte de los tricantinos se manifestaron en contra, desde hace varios años se habla de la construcción de un campo de golf que tendría 18 hoyos más 9 de prácticas con motivo del campeonato Ryder Cup 2018.

Tres Cantos está considerado un municipio símbolo de la nueva industria. En el municipio hay más de 2.000 empresas registradas. Hay tres zonas que se sitúan en los vértices de un triángulo. En uno de ellos está la zona industrial, donde conviven grandes empresas como Danone o Nivea. Más alejado, casi opuesto, se levanta el Parque Tecnológico de Madrid (PTM), con 275.000 metros cuadrados de superficie y 80 compañías. Y por último el Parque Empresarial Euronova, cercano a la estación.

Aparte de Prisa TV (antiguos estudios de televisión de Sogecable), está prevista la construcción en Tres Cantos de ‘la ciudad de la tele’, que contará con 20.000 metros cuadrados y dará trabajo a unas 500 personas.

Read Full Post »